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Ansiedad, qué es y cómo gestionarla

Uno de los síntomas más comunes y por el que más pacientes vienen a consulta es la “ansiedad”, pero ¿qué es la ansiedad? Este síntoma es solamente una sensación normal que alguna vez en algún o algunos momentos de nuestra vida experimentamos en momentos que consideramos como peligro o como preocupación. No podemos hacer que la ansiedad desaparezca, pero sí podemos gestionarla y nos sirve para poder reaccionar de una forma más favorable a las situaciones que consideramos difíciles. Por ejemplo, un estudiante ante los exámenes, en este caso la ansiedad hace que se ponga a estudiar y que inclusive pase muchas horas haciéndolo para aprobar el examen. Otro ejemplo sería que la ansiedad que experimentamos en el confinamiento nos hiciera mantenernos en casa a salvo durante los casi dos meses que estuvimos recluidos para evitar un contagio y los meses posteriores. Puedo poner muchos ejemplos donde puedes ver que la ansiedad puede salvarte la vida o ante un fracaso, por tanto, hay que aprender a controlarla y reducir los niveles a unos que sean manejables y más adaptativos porque sí que es cierto que puede llegar a ser bastante molesta.

¿Pero qué es lo que causa la ansiedad?

En este caso es algo más multifactorial que unifactorial y varía de unas personas a otras e inclusive en diferentes momentos, pero vamos a dar unas ideas:

  • Algunas personas tienen tendencia a reaccionar exageradamente ante las dificultades de la vida, ya sea algo intrínseco, aprendido y/o adquirido, como ocurre en el caso de las fobias.
  • Las situaciones de la vida cotidiana, la preocupación de ellas, la forma que tenemos de vivir y de cómo enfrentarnos nos hace a veces padecer ansiedad por la acumulación de pequeños problemas que a lo mejor no son importantes, pero sí están interfiriendo.
  • En el otro extremo está la aparición de un acontecimiento especialmente desagradable que incluso nos ha podido causar un trauma.
  • Épocas de mucho estrés donde el cuerpo llega a su agotamiento y cuando más tranquilos estamos es cuando aparece la ansiedad o nuestro primer ataque de pánico que sin tener un motivo aparente cae sobre nosotros y nos pone en alerta de nuevo, cuando esperábamos encontrarnos mejor porque parecía que las cosas se habían organizado y tranquilizado.

Podemos continuar con una lista de posibles causas que pueden ser o no ser el inicio de nuestra ansiedad, por tanto, te invito a reflexionar para describir que es lo que ha podido producir tu ansiedad para poder afrontarlo de forma más eficaz.

La sintomatología más común de la ansiedad y algo que nos puede asustar en un primer momento o ponernos en alerta son:
– La tensión corporal.

  • Dificultades para respirar, puede acompañarse de visión borrosa y sofocos.
  • Taquicardia e inclusive opresión en el pecho que nos puede inducir a creer que nos está dando un infarto.
  • Nudo en el estómago y naúseas.
  • Sudoración de las manos y los pies, así como temblor u hormigueo en alguna parte del cuerpo acompañado de inestabilidad y entumecimiento.
  • Miedo a morir o perder el control son dos pensamientos muy comunes en ese estado.

¿Qué podemos hacer al tener ansiedad?

Lo primero evitar situaciones que a la larga pueden convertirse en un hábito perjudicial como comer, fumar, beber algo que a corto plazo nos puede sentar bien, pero a largo plazo no es lo mejor que podemos hacer por nosotros mismos. Pero lo más importante es hacer que la ansiedad no vaya a más y siga aumentando, por eso tenemos que reflexionar sobre que es lo que está ocurriendo en mi vida para que pueda estar experimentando esta sintomatología o bien que ha ocurrido hace unos meses o que creo que puede llegar a ocurrir. Algunos recursos te los cuento a continuación:

  • Si crees que se te está escapando de las manos lo primero es pedir ayuda y ponerte en manos de un profesional.
  • El ejercicio físico nos ayuda a amortiguar la sintomatología.
  • Realizar un balance para poder decidir que cosas son necesarias de hacer ahora y cuales postergar, recuerda que no podemos hacer todo a la vez y tenemos que escuchar la señal de la ansiedad y no sobrecargarnos.
  • Rellenar nuestra “taza” realizando actividades que nos resulten placenteras, buscar nuestro lugar seguro.
  • A la hora de ponernos objetivos lo haremos de la forma más realista que podamos y que se pueda llegar a conseguir. Si no ocurre esto aparecerá la frustración.
  • Observar y registra que estaba haciendo en el momento de tener ansiedad así como los síntomas e incluidos aquellos pensamientos que nos pueden estar perjudicando.
  • Nos podemos distraer con cualquier cosa que nos haga cambiar el foco.

Que no te asuste tener ansiedad, pero si escucha lo que tiene que decirte porque es una señal muy importante de que algo en nuestra vida no está andando bien o no lo estamos gestionando bien. Solo hay que aprender a escucharla y valorar en que situaciones nos encontramos. Pero ten cuidado de que no se descontrole ya que es un síntoma incapacitante.

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